¡Menos mal que ya puedo fumarme un pitillito de vez en cuando para calmar los nervios! ¡Estoy como un flan! Mañana volveré a enfrentarme al despertador, al transporte público – por mucho que Deevah se empeñe no voy a dejar que Elio el chofer me lleve en coche hasta el trabajo –, a la jornada laboral interminable, a los sueldos precarios pero… ¡qué más da! ¡Mañana empezaré a ser independiente de nuevo! Y digo empezaré porque me da vergüenza deciros a mi edad la ridiculez que han convenido pagarme por más de 10 horas diarias de trabajo… ¡No me importa! Estoy segura que en unos meses de duro trabajo tendré mi recompensa: me subirán el sueldo y podré volver a ser pobre en una casa de barrio, sin chofer, sin mucama, sin mi hermana, sin mis sobrinos, sin Puff… ¡Casi me pongo a llorar de pensarlo! La laca “Nelly” me debe de estar afectando a las neuronas…
En fin, que como ya os dije ayer he decidido no obsesionarme con el pelo – a pesar de haber salido corriendo al “Horroroski” a comprar una mascarilla que me recomendó una de las fieles lectoras de este blog, ¡gracias Paula, por supuesto que seremos amigas! – y hacer de él un arma de modernidad y cambio. Así que ya me veis… un bonito recogido, unos toques de “Nelly” y ¡cómo nueva! La cinta se la he cogido prestada a Mari Carmen… ¡espero que no se enfade!
Llevo toda la mañana fumando – para recuperar los niveles de nicotina en sangre que habían bajado hasta límites insospechados en los últimos tres días – y probándome ropa. La verdad es que no tengo mucho mérito porque todo lo que me he probado me lo encontré empaquetado y embolsado en la que ahora es mi habitación tras mi llegada (¡mi hermana quería darme un regalito de bienvenida!). Total que de las cincuenta camisas, polos, camisetas, vestidos, chaquetas, pantalones pitillo, pantalones pata de elefante, faldas, microfaldas, bikinis, vestidos de lentejuelas, estolas, sombreros y demás complementos me he quedado con lo que veis en la foto: Un sencillo vestido de color beige de la firma “Jil Sander” (a esta me la conocía yo… ¡qué es toda una institución!); unos guantes de napa kaki de “Loewe”; unas botas de “Chloé”; gafas y joyería de “Christian Dior Joaillerie”; y el “Speedy” de Vouitton que mi hermana ha decidido que ya no quiere para ella. Vamos, muy sencilla yo… ¡bella y actual, a la par que elegante y discreta! Da igual que mañana salga un sol de justicia y el termómetro en Colón marque 42ºC… ¡yo me pongo los guantes y la botas!
Seguramente alguna envidiosilla que me lea caerá en la tentación de comentar que voy demasiado “vestida” para ser una bec… ayudante de redacción. Pues quizás tengas razón estimada lectora… pero ¡qué le vamos a hacer! Nunca he podido llevarlo y ahora mismo me siento arrebatada por todo este universo de lujo y marquerío pueril… ¿será contagioso?
La verdad es que esta semana ha sido muy productiva ¿no creeis? Post el jueves, el sábado y el domingo… ¡y lo que te rondaré morena! Que mañana empiezo a currar y no os váis a librar de la crónica pertinente acerca de todos y cada uno de los pormenores de la redacción de la mega-fantástica revista “MujerFabulosa”. Yo de mientras voy a encender otro “menthol”, me voy a denudar – que si no me asfixio con esos guantes – y a meterme en la bañera… ¡por cierto! Hablando de bañeras… sigo en mi empeño de sacar una instantánea de mi hermana en algún momento de descuido para que así apreciéis su aspecto de “cervatillo asustado cuando los faros de un coche le alumbran la cara antes de atropellarlo en cualquier autopista americana”.
PD – Mañana no sólo he de madrugar yo sino toda España: tenemos una cita a las 08:30 de la mañana con María Teresa Campos… la nueva y flamante presentadora de “La Mirada Crítica” (T5). Me pregunto yo qué habrán hecho con ese joven y apuesto periodista que la presentaba antes… Vicente Vallés… Vicente, si lees esto mándame un e-mail a elblogdeyoli@gmail.com